dilluns, 18 d’abril de 2005

pereza




"No es desilusión, ni siquiera es malestar, algo que no sé describir... hace tiempo que nadie me viene a visitar, triste y sola estoy. No es buena señal que haya hierba en mi jardín, hace un tiempo no estaba así y no entiendo que no haya parado de crecer porque aquí estoy yo y voy al revés. Puede suceder que alguien quiera estar junto a mí, algo que no sé si creer, me imagino que soy como la ballena azul que triste y sola está."
(perezosa y tonta, le mans, 1994)

Me da pereza levantarme para ir a trabajar, ser social con gente que no conoces y no te entienden, compartir el momento íntimo del café, buscar temas de conversación en la merienda, esforzarme para realizar un buen trabajo y mil millones de cosas más. Pero lo que me da más pereza es pensar que mañana tengo que levantarme para ir al trabajo.

En primavera, sólo tendría que estar permitido ir por la mañana a tomar café y a pasear con tu gente, comer y siesta. Por la tarde tareas personales y por la noche cena con buen vino... uhm!

Tendría que prohibirse el trabajo en invierno, primavera y verano... tal vez, algo de productividad en otoño, pero poca que es la época que más me gusta y me gusta disfrutarla.